Sí, amigos y amigas, lo habéis leído bien. Contrariamente a todas las leyes de la costumbre y la decencia, yo, Silvertongue, he ganado una batalla. Y nada menos que contra T-43. Así, trasplás.
Sucede que él quería probar a sus Skavens, y yo reconciliarme con mis Elfos Oscuros (que, como todos mis ejércitos, reciben rutinariamente palizas a manos de mis dos compañeros). La batalla ha sido a 2500 puntos, y para el final el recuento de puntos de victoria ha sido el siguiente:
-T-34: 860 puntos, incluyendo lo siguiente:
- Una Gran Hechicera (mi general, además).
- Una Hechicera No Tan Grande.
- 20 Ballesteros.
- 20 Lanceros.
- Y ya. Por lo demás, y siendo justos, ha matado al 70% de mi Guardia Negra con la Maldición de la Rata Cornuda, se ha cargado a 14 Elfas Brujas en varios combates, a las dos Acólitas que acompañan a la Sacerdotisa del Caldero de Sangre, 10 ballesteros, 14 lanceros, los dos Señores de las Bestias que acompañan a la Hidra... Y ya.
-Silvertongue: *redoble de tambor*: 2002 puntos, incluyendo lo siguiente:
- Un Vidente Gris, su Campana y los 40 Alimañas que le acompañaban. Mención especial merece la Hidra, que en un turno se cargó a unos 25 Alimañas ella solita.
- 20 Monjes de Plaga con su Sacerdote al mando.
- 60 Guerreros de Clan.
- 60 Esclavos.
Al final de la batalla, a T-34 le quedaban en la mesa dos Amerratadoras, 4 Jezzail, y un Ingeniero y el Portaestandarte de Batalla, ambos huyendo de forma poco decorosa.
La unidad de la partida sería, por mi parte, la Hidra y las 25 Elfas Brujas, que han ido cortando unidades Skaven como un cuchillo caliente corta la mantequilla. Sonido pringoso incluido.
La puntuación, por lo tanto, es de 1142 puntos a MI favor. Una victoria aplastante es con 200 puntos, así que digamos que he tenido 5,71 victorias aplastantes una sobre otra. :__)
Perdonadme el momento autobombo, pero ya no recordaba la última vez que había ganado. Loado sea Khaine!
(ahora vendrá T-34 a decir que si es mentira, que si él no sabía no-sé-qué, o cualquier otra excusa, como si lo viera... )