Todos hemos pasado por ello: te compras tus miniaturas, las montas y las pintas, y... ¿Habéis visto ese capítulo de los Simpson cuano Homer trata de montar un barbacoa? Pues pasa lo mismo. Miras la foto de la portada de la caja, las fotos en internet, y son maravillosas. Miras la tuya y... quieres destrozarla. Quieres ponerla bajo una pata de la silla y sentarte sobre ella. Pues bien, voy a empezar una serie de mini-tutoriales sobre pintura para principiantes, para compartir lo poco o mucho que he aprendido en estos años de pintar.
Hoy, lo más básico de todo: espacio de trabajo, elegir pinceles y pinturas, para luego poner lo uno sobre lo otro y sobre la miniatura después.
¡Vamos a ello!